Se trata la presente entrada de la recopilación de nuestra primera experiencia como Médicos Internos; la misma no sería de tanto valor para este blog si no se tratara precisamente de la rotación por el área Social.
El área social, dentro de la rotación de internado, pretende sensibilizar al Médico Interno y ponerlo en contacto con la comunidad, como un grupo de personas que habitan en un espacio común y que influyen en la salud de sus cohabitantes.
Hoy cerramos este ciclo de Medicina Social, de más está decir que la Dra. Olivares no mentía cuando nos recomendó rotar por el Juan XXIII, cuando nos comentó de lo mucho que se aprende y de lo bien que llega cualquiera a sentirse en dicho ambiente.
Doy gracias a Dios por la oportunidad de comprobar todo lo anteriormente mencionado y tener la potestad de confirmarlo con vivencias y recuerdos.
No es el lugar por donde rotas, no es espacio ni condiciones de trabajo las que se quedan contigo, las que calan... son, sin duda alguna, las personas que te acompañan a lo largo del viaje, lo que estas te aportan, el trato, los recuerdos y lo que se aprende, eso es lo que queda.
Agradezco mucho a todos los residentes del Juan XXIII período Marzo-Junio-Julio 2012. Grandiosos meses, perfecta primera rotación. Sólo quisiera que fuera un poco más extensa, pero debemos seguir conociendo.
La Medicina Familiar y Comunitaria sigue sorprendiéndonos, aún más allá de las materias, aún más allá de lo esperado, aún más allá de lo mucho que podría expresar.
Hoy completamos un ciclo, hoy nos sentimos más sabios y al mismo tiempo con más ganas de aprender. Rotación de Medicina Social, has logrado más que el cometido, has marcado nuestras vidas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario